La cena de empresa es uno de esos eventos que se repiten cada año y que, si no se cuida el detalle, acaban siendo todos iguales: buena comida, algún discurso y vuelta a casa. Añadir un mago es una de las formas más sencillas de romper esa rutina sin complicar la organización.
Dentro de los eventos de empresa, la cena es probablemente el formato más habitual: aparece en la cena de Navidad, en el cierre de un evento de varios días, o simplemente como celebración anual del equipo. Cuando se organiza, la mayor parte del presupuesto y del tiempo de planificación se va en el catering, el local y quizás la música. Todo eso está bien, pero es exactamente lo que la gente espera. Lo que realmente convierte una cena en "la cena que se recuerda" es un elemento que nadie vio venir.
La magia de cerca cumple justo esa función: no es un espectáculo que interrumpe la cena, sino algo que ocurre en las propias mesas, entre plato y plato, o durante el cóctel de bienvenida antes de sentarse.
Es el momento ideal, especialmente en empresas grandes donde no todo el mundo se conoce. El mago se mueve entre los grupos, capta la atención con un juego de cartas o de monedas y genera una excusa natural para que compañeros de distintos departamentos empiecen a hablar entre ellos.
En cenas más formales, sentadas, la magia de cerca también funciona mesa por mesa mientras se sirve o se retira cada plato. No hay que parar la cena ni pedir silencio: el mago se adapta al ritmo del servicio.
Algunas empresas prefieren un pequeño espectáculo de escenario al final de la cena, antes de los discursos o el brindis, como colofón de la noche. Funciona bien cuando se busca un momento compartido por todos a la vez.
Un extra que gusta mucho a RRHH: se puede personalizar la magia con detalles de la empresa —el nombre, el logo o incluso el nombre de algún compañero— para que la sorpresa tenga un toque totalmente a medida.
A diferencia de un DJ, un fotomatón o un photocall, la magia no necesita que nadie "decida" participar: el mago se acerca, capta la atención en segundos, y de repente todo el grupo está pendiente de sus manos. No hace falta anunciarlo con micrófono ni organizar turnos. Es la sorpresa que llega sola.
Cuéntanos cómo es vuestra cena de empresa y os proponemos el formato que mejor encaja.
Pedir presupuestoLos dos mejores momentos son el cóctel de bienvenida o entre plato y plato, cuando hay tiempos muertos en la mesa.
La magia de cerca, mesa por mesa o grupo por grupo, suele funcionar mejor que un espectáculo de escenario porque se integra en la propia dinámica del evento.
¿Tenéis una cena de empresa en marcha y queréis darle ese punto diferente?
Pedir presupuesto